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La dulce química detrás de los dulces de Halloween

Para muchos de nosotros, lo mejor de Halloween son los dulces. Cada dulce de tu bolsa es un pequeño bocado de ciencia.

El ingrediente principal de la mayoría de los dulces es el azúcar, o sacarosa, una molécula compuesta por carbono, hidrógeno y oxígeno. Cuando el azúcar se calienta, se derrite y se descompone en nuevos compuestos que le dan al caramelo su color dorado y su rico sabor tostado.

El chocolate también debe su textura suave y su crujido a la química. Mediante un proceso denominado “templado”, los chocolateros controlan cuidadosamente la formación de los cristales de manteca de cacao, lo que le da al chocolate su acabado brillante y su textura satisfactoria al morderlo.

Incluso los colores brillantes de las gomitas, las paletas y el maíz dulce dependen de colorantes alimentarios que han sido cuidadosamente probados y aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU. para garantizar que sean seguros para el consumo.

Disfraces: química que puede llevar puesta

Ya sea que se vista como un superhéroe, una bruja o un fantasma, la química de los materiales ayuda a darle vida a su atuendo de Halloween.

Muchos disfraces están hechos de fibras sintéticas como poliéster y nailon, que son polímeros creados a partir de cadenas moleculares repetidas. Estos materiales son livianos, fáciles de teñir y ayudan a que los disfraces sean duraderos.

La misma química que nos da colores vívidos también crea efectos especiales como pintura y tela que brillan en la oscuridad. Estos materiales utilizan pigmentos fosforescentes, que absorben la energía de la luz y la liberan lentamente, creando ese resplandor verde espeluznante mucho después de que se apagan las luces.

Decoraciones que brillan, parpadean y generan niebla

La química también aporta la magia a las decoraciones de Halloween. El hielo seco, uno de los favoritos de Halloween, es dióxido de carbono congelado (CO₂). Cuando se calienta, pasa directamente de estado sólido a gaseoso y crea esa inquietante niebla que se desprende de los calderos y las poncheras.
¿Y esas luces brillantes en las linternas de calabaza y las decoraciones del patio? Muchas usan diodos emisores de luz (LED), que dependen de semiconductores para producir luz de manera eficiente. Los LED son más seguros y duraderos que las bombillas tradicionales, y están disponibles en una variedad de tonos naranjas, morados y verdes.

Seguridad por diseño

Si bien la química hace que Halloween sea divertido, también ayuda a que sea más seguro.

Los disfraces y las decoraciones a menudo usan tratamientos retardantes de llamas diseñados para reducir los riesgos de incendio. Las baterías modernas y las luces LED están hechas con materiales avanzados que mejoran el desempeño y la confiabilidad, lo que ayuda a reducir la necesidad de llamas abiertas en las decoraciones.

Este Halloween, cuando abra una barra de chocolate, encienda una calabaza luminosa o se ponga su disfraz favorito, recuerde: la química está detrás de cada truco y trato.

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