Las PFAS son un grupo variado de sustancias químicas esenciales para la vida moderna. Es importante destacar que las composiciones químicas de las PFAS no son todas iguales. Dado que no todas las PFAS tienen las mismas propiedades o características, no es científicamente correcto tratarlas de la misma manera en la regulación o al abordar cuestiones relacionadas con la salud y el medioambiente.
Las PFAS de cadena ultracorta (USC PFAS) son químicamente distintas a las PFAS de cadena larga como el PFOA y el PFOS. La detección de las USC PFAS no se debe a un aumento de las emisiones ni a un mayor riesgo de exposición, sino que es más bien el resultado de los recientes avances en las tecnologías analíticas que permiten identificar estos compuestos en niveles extremadamente bajos que antes no podían medirse. Las investigaciones actuales también señalan que estas sustancias tienden a acumularse menos en el organismo humano y se eliminan del cuerpo más rápidamente que las PFAS de cadena larga más antiguas.
Aunque se dispone de datos e información sobre estas sustancias, se pueden utilizar herramientas de evaluación establecidas, como el umbral de preocupación toxicológica (UPT), para fundamentar aún más su evaluación. La fabricación responsable y el control de emisiones en la fuente siguen siendo los métodos más eficaces para gestionar estas sustancias.